“Para los poetas y dramaturgos, en vez de homenajes yo organizaría ataques y desafíos en los cuales se nos dijera gallardamente y con verdadera saña: ¿A qué no te atreves a hacer esto?”, escribe Federico García Lorca en su “Charla sobre teatro”.

Y esa pregunta me acompaña desde que me decidí a montar “Bodas de sangre”.

¿Me atrevo a hacer esto? O mejor: qué sentido tiene que yo haga esto.

¿Cómo hacer un Lorca en presente?

Como suele suceder con los autores cuyos apellidos derivan en adjetivos, la figura y la obra de Federico García Lorca son infinitamente más complejas que lo que el discurso hegemónico -ese atenuador de potencias- pretende.

Poniendo el foco en algunas zonas, disimulando o apropiándose de otras se ha ido construyendo una idea acerca de “lo lorquiano” que funciona como interferencia a la hora de pensar a Lorca.

Y entonces veo que tiene todo el sentido hacerlo. El sentido de cumplir con el deseo (con el destino). De olvidar todo prejuicio y de poder establecer un diálogo entre esos textos y el presente de nuestros cuerpos.

Encontrar ahí el sentido: en nuestros sentidos, encarnando esas palabras.

Porque “cuando las cosas llegan a los centros, no hay quien las arranque".

Bodas de sangre
18 octubre a 10 diciembre de 2017

Teatro María Guerrero

Horario: de martes a sábado a las 20:30 horas y domingo a las 19:30 horas

Duración: 1 hora y 30 minutos

Los cigarrillos que se fuman en escena no contienen tabaco

El espectáculo contiene desnudos

Encuentro con el equipo artístico: jueves 16 de noviembre

Funciones accesibles: 23 y 24 de noviembre de 2017

Logo Teatro accesible

Iniciado el espectáculo, no se permitirá el acceso a la sala excepto en las pausas, si las hubiere.

venta de entradas
EQUIPO
ARTÍSTICO

Federico García Lorca (Texto), Pablo Messiez (Versión y Dirección), Elisa Sanz (Escenografía y vestuario), Paloma Parra (Iluminación), Óscar G. Villegas (Espacio sonoro) y Javier L. Patiño (Ayudante de dirección).

Producción: Centro Dramático Nacional