En su última etapa artística Jed Martin se dedicó a crear una serie de vídeos donde, de manera acelerada, se muestra cómo la naturaleza va devorando libremente productos de la intervención humana hasta hacerlos desaparecer bajo su manto verde y tranquilo hasta ahogar el mapa bajo el territorio. Igualmente en Shoah se van repitiendo escenas que retratan la quietud de infinitos paisajes bucólicos; bosques y campos que unos años antes fueron el escenario de torturas y matanzas a nivel industrial: fosas comunes que, en un estado natural y silencioso, esconden ahora un genocidio humano. Una realidad escondida bajo otra realidad. Así, la secuencia de capas esconden pero no borran aquello sobre lo que se construyen. Personas que callan, ciudades que silencian, países que olvidan.

Foto La posibilidad que desaparece frente al paisaje

La posibilidad que desaparece frente al paisaje desdibuja la cartografía del comportamiento y desplaza las prácticas humanas a un estado casi embrional, libre de las ataduras conceptuales de la civilización. Un mapa compuesto por imágenes de naturaleza estética, bajo el cual se esconde el territorio salvaje de la mente, amenazado por la perversión, el miedo y la debilidad de leyes morales. La pieza se organiza como una maqueta inofensiva y pulcra, un salón de juegos donde cuatro personas intentan trascender el sentido de sus acciones, evitando la connotación moral. La moral entendida como un mapa trazado que mide las distancias según reglas humanas acumuladas para determinar comportamientos, una representación que difícilmente coincide con el paisaje real de ese territorio ilimitado que permanece silenciado en la cabeza y que acaba extinguiéndose.

La obra tiene carácter narrativo, pensada como un libro abierto en el que describir y contar el mundo imperceptible de las atmósferas, los pensamientos y los recuerdos. La escena se organiza como una maqueta, un juego de representación inofensivo, bonito y frágil. El trayecto narrativo consiste en recorrer la escena como un paisaje, a través del cual el público pueda avanzar cómodamente por los terrenos más oscuros, perturbadores y violentos de la mente de las personas.

La posibilidad que desaparece frente al paisaje (El lugar sin límites)
18 a 21 de junio de 2015

Teatro Valle-Inclán

Horarios: jueves a sábado a las 20:30 horas y domingo a las 19:30 horas.
Duración: 1 hora y 30 minutos.

Vermú en el Reina Sofía. Domingo, 21 de junio a las 12:00 horas.

Iniciado el espectáculo, no se permitirá el acceso a la sala excepto en las pausas, si las hubiere.

venta de entradas
REPARTO (por orden alfabético)
EQUIPO
ARTÍSTICO

El Conde de Torrefiel en colaboración con los intérpretes (Creación), Pablo Gisbert (Texto), Pablo Gisbert y Tanya Beyeler (Dirección y dramaturgia), Octavio Más (Diseño de luces), Jorge Salcedo (Atrezzo, vestuario y escenografía), Rebecca Praga (Diseño sonoro) Adolfo García (Sonido), Amaranta Velarde (Asesoramiento coreográfico), Tanya Beyeler (Producción)

Una producción de El Conde de Torrefiel en colaboración con el Centro Dramático Nacional y Teatro Pradillo

Coproducción: Festival TNT Terrasa y Graner-Espai de creació

Con la colaboración de: Programa Iberescena, Antic Teatre-Adriantic de Barcelona, La Fundición de Bilbao y Flare Festival de Manchester

Logo del Instituto catalán de las empresas culturalesLogo de GranerLogo de Iberescena