El teatro se transforma en un Parlamento donde cada uno de los espectadores, armado con un mando a distancia con el que votar, gobierna el teatro en un hemiciclo en el que los colores políticos están por definir.

En la política actual la función de la palabra es no convencer a nadie mientras las cosas cambian movidas por poderes que no se dicen y que después de todo no dialogan. Veamos qué sucede si de pronto, a falta de todo poder efectivo, el papel de la palabra vuelve a ser aquel, exquisitamente, originalmente político, de convencer a quien la escucha. Quizá la última playa de la política verdadera se encuentre en esa ausencia total de poder práctico. Pendiente de votación trata de ser esa última playa. No ya la versión falsa de un verdadero debate parlamentario, sino la versión verdadera del falso debate vigente. No ya ficción de la política, sino política de la ficción: políticos verdaderos contra los verdaderos políticos; o política verdadera contra toda forma de realpolitik.

¿Teatro de inmersión? Más bien, teatro de emersión.

Pendiente de voto
29 de febrero a 4 de marzo de 2012

Duración: 2 horas (Aprox.)

En gira

EQUIPO
ARTÍSTICO

Roger Bernat (Creación y dirección), Óscar Abril, Sonia Andolz (Asesores de contenido), Pablo Argüello, David Galligani (Dispositivos), Mar Canet (Visualización de datos), Juan Cristobal Saavedra (Diseño sonoro), David Cauquill, Juan Cristobal Saavedra (Selección musical), Cube.bz (Efectos especiales), Helena Febrés Fraylich (Producción), Roberto Fratini (Dramaturgias), Marie‐Klara González (Diseño gráfico escénico), Chris Hager, Jaume Nualart (Programación y análisis de datos), Ana Rovira (Iluminación), Txalo Toloza (Ayudante de dirección y dirección técnica) y PatchWorks (Versión de People Have the Power)

Agradecimientos: Raquél Gomes, Marcela Prado

Coproducción Centro Dramático Nacional, Teatre Lliure, Elèctrica Produccions