de Ignacio García May
Basado en la novela de Bram Stoker
«El dolor –escribe Jünger en 1934– es una de esas llaves con que abrimos las puertas no sólo de lo más íntimo, sino a la vez del mundo». Resulta asombrosamente significativo el hecho de que la mayoría de las películas y novelas contemporáneas sobre vampiros incidan en la identificación del vampirismo con el placer sexual mientras que esconden descaradamente la esfera del dolor tras la apariencia de lo brutal y lo granguiñolesco; máscaras, éstas, que, en su propia y excesiva formulación, desmienten la pretensión de ser tomadas en serio. Pero es el dolor el tema esencial de las historias de vampiros, y sólo en segunda instancia aparece el sexo como ejemplo, y ni siquiera único, de aquellos territorios en que se rozan lo placentero y lo doloroso. La catástrofe de nuestra época es que vive bajo el espejismo de que el dolor puede ser evitado y hasta anulado; pero como esto es mentira, el resultado es que su poder se hace cada vez mayor mientras decrece la capacidad de los seres humanos para enfrentarse a él o incluso entenderlo. Compruébese cómo en estos tiempos de la crisis la gente vive aterrorizada porque creyó en algo que, de entrada, nadie tenía autoridad para prometer: la seguridad. Sólo cuando entendamos que nuestra crisis no es económica, sino que debe ser entendida en su pura etimología, empezaremos a ver los cambios. Nuestro Drácula parte de la formidable novela de Bram Stoker para hablar de todo esto. Así pues, que el espectador no espere de nosotros efectos gore ni colmillos postizos. Ahora bien, citando de nuevo a Jünger, lo que sí podemos prometerle es no tener miramientos con él.
IGNACIO GARCÍA MAY
Reparto (por orden alfabético):
Eduardo Aguirre de Cárcer
José Luis Alcobendas
Rocío León
Rafael Navarro
José Luis Patiño
Iñaki Rikarte
Rosa Savoini
Xenia Sevillano
Texto y dirección
Ignacio García May
Escenografía
Alicia Blas
Vestuario
Ana Sebastián Delgado
Iluminación
Luis Perdiguero
Música original
Eduardo Aguirre de Cárcer
Diseño de cartel
Isidro Ferrer, Sean Mackaoui
Fotografías
David Ruano
Vídeo-Promo
Paz Producciones
Producción
Centro Dramático Nacional