El Centro Dramático Nacional estrena «Querido capricho», un proyecto de Tomás Cabané y Tomás Pozzi

Este viernes 20 de noviembre, la Sala de la Princesa del Teatro María Guerrero acoge el estreno absoluto de esta pieza que desnuda la emoción humana y la vulnerabilidad más allá de edades, géneros y épocas

Tomas Cabané es el autor y director del texto, en el que ha colaborado Tomás Pozzi, quien interpreta el papel de Amanda en este monólogo dramático

Querido capricho habla de la espera, del miedo al rechazo o de los prejuicios hacia el amor intergeneracional a través del monólogo de una mujer madura que se cansa de esperar la llamada del joven del que se ha enamorado

Querido capricho es el proyecto “más personal e íntimo» de cuantos han abordado juntos Tomás Cabané y Tomas Pozzi. El joven director y dramaturgo y el intérprete argentino presentan esta obra que han escrito al alimón y que, a partir del monólogo de una mujer madura que espera una llamada de su joven enamorado que nunca llegará, pone en cuestionamiento toda una serie de estereotipos y tabúes sociales.

El origen se remonta a 2018, cuenta Cabané, “cuando Pozzi me expresó su deseo por volver a hacer de mujer en un escenario”. Partiendo de sentimientos que todos hemos experimentado alguna vez, como el miedo al rechazo, a quedarnos solos y a esperar esa promesa que nunca llega, “surgió la necesidad de empezar a desbaratar esa idea del amor romántico que nos han inculcado desde pequeños, sobre todo en el universo femenino”, añade el director. Así, utilizando como marco el amor intergeneracional entre un hombre joven y una mujer madura, “algo que todavía contiene muchos tabúes y prejuicios”, la pareja creativa utiliza “el viaje de Amanda para deconstruir algunos de estos mitos, tocar fondo, sentir esa angustia, revisitar nuestros lazos personales y seguir hacia adelante”, puntualiza Cabané.

No es la primera vez que Tomás Pozzi interpreta un personaje femenino, pero como afirma Cabané, “decidimos que esta vez iba a ser distinto, no queríamos un disfraz, sino llegar a la esencia de esta mujer”. Amanda, la protagonista de Querido capricho, “cree en el amor como algo idealizado, fruto de lo que esperan de ella y de la educación que recibió junto con su hermana”, afirma Pozzi, al tiempo que destaca la evolución del personaje: “Sin embargo, este encierro despierta su lado más reivindicativo y su derecho a estar sola. Empieza a renegar de todo lo aprehendido y a construir un nuevo camino donde el amor ya no es un problema, sino un capricho. Extraer su parte más sentimental y vivirlo como algo más liberador”.

Querido capricho está narrada como una suerte de confesión, de confidencia compartida con el público, quien, encerrado con el personaje, va acompañando a Amanda durante toda su travesía libertadora. Tomás Cabané, que cita como referencia a otras mujeres ‘cautivas’ de la literatura, como Doña Rosita la soltera, Ella de La voz humana o la mítica Penélope, parafrasea al propio personaje de Pozzi en la obra, quien dice: «Amanda es un grito en el mundo real, Amanda existe, yo la escuché en los mensajes de las amigas de mi madre».

Coproducida por el Centro Dramático Nacional junto con Check-In Producciones y Pedro Hermosilla Producciones, la obra se estrena este viernes 20 de noviembre en la Sala de la Princesa del Teatro María Guerrero, donde estará hasta el 13 de diciembre.